Nadie nace sabiendo cómo funciona una hipoteca. Si esta es su primera casa y tiene la sensación de que todo el mundo habla un idioma que usted no aprendió, esa sensación es normal, y se arregla con preguntas. Hablemos de por dónde empezar.
EMPIEZA POR EL DINERO, NO POR LOS ANUNCIOS
Mirar casas es lo divertido, y es lo que conviene dejar para después. Primero hay que saber cuánto puede gastar de verdad, qué compra eso en las zonas que le gustan y si esas dos cosas coinciden. A menudo no coinciden, y es mucho más barato descubrirlo ahora que a tres semanas de entrar en escrow.
LO QUE NECESITA EN EFECTIVO ES MÁS QUE EL ENGANCHE
El enganche (el pago inicial) es solo una parte. En el mismo mes llegan los costos de cierre, las inspecciones, el avalúo y la mudanza. Y el primer año de ser propietario cuesta más que la hipoteca, porque algo siempre se descompone, y casi nunca es lo que señaló el inspector. Guarde una reserva que no piense tocar.
LA PREAPROBACIÓN VA ANTES DE LA PRIMERA VISITA
Un vendedor lee su oferta de otra forma si viene con una carta de preaprobación. Pero tenga claro lo que es: una opinión del prestamista basada en información que todavía no se verificó por completo, no una promesa. La revisión final viene después. Hablamos de la diferencia en otro artículo.
TENGA SU PROPIO AGENTE
El agente del vendedor trabaja para el vendedor. Eso no es un reproche, es su trabajo. Por eso conviene que usted tenga a alguien que trabaje de su lado, que le explique cada documento antes de que lo firme y que le diga cuándo una casa no es la correcta, incluso cuando a usted le gusta.
LAS CASAS BARATAS POR LO GENERAL SON BARATAS POR UNA RAZÓN
Pintura y piso se arreglan. Una mala distribución, un lote incómodo o una casa pegada a una autopista, no. Antes de enamorarse de un precio, pregúntese qué es lo que no se puede cambiar después.
Si pudiera hacerle a alguien una sola pregunta sobre comprar casa, ¿cuál sería? Empiece por esa.






